domingo, 1 de marzo de 2015
Tendencias de las variables macroeconómicas en la estructura productiva de El Salvador
LAS REMESAS
FAMILIARES Y LA ECONOMÍA SALVADOREÑA
CONCEPTUALIZACIÓN
Remesas
Familiares: La parte del ingreso que
los migrantes internacionales envían a sus familiares de su país de origen
desde el país que lo ha acogido.
El Manual de Balanza de Pagos usa el término de “remesas de los
trabajadores”, definidas como “las transferencias realizadas por los emigrantes
que trabajan en otra economía de la que se les considera residentes y que son
enviadas sin un quid pro quo,
usualmente a personas relacionadas”.
Las dimensiones que las
remesas familiares que provienen del resto del mundo, generan en la economía salvadoreña
un gran impacto en lo económico, Social
y político.
Este impacto no es
actual, sino que su simiente se encuentra en los inicios de la década de los
años ochenta del siglo XX; los años de guerra, donde muchos pobladores,
especialmente de las zonas rurales, decidieron buscar nuevas y mejores
oportunidades, tomaron la decisión de emigrar fuera del país, Esta decisión
sobretodo fue adoptada por motivos de seguridad familiar, ya que muchas
cosechas agrícolas fueron destruidas y las fuentes generadoras de empleo fueron
desapareciendo continuamente. Se estima que más de un millón de salvadoreños
residen en el exterior, ubicados en más de 30 países alrededor del mundo.
Los salvadoreños en el
exterior mantienen lazos familiares y solidarios con el país. Existen más de
200 asociaciones de salvadoreños en Estados Unidos, en muchos casos enfocadas a
sus comunidades de origen. Estados Unidos es el principal país de
destino de los salvadoreños, siendo éstos la comunidad centroamericana más
grande en Estados Unidos de acuerdo a datos del Censo 2000 de Estados
Unidos y la tercera después de México y
Cuba.
Cada año los salvadoreños
envían flujos de remesas de gran cuantía. Además, el fenómeno migratorio ha
incentivado actividades como el turismo, comercio interno, comercio exterior,
telefonía, bancos, corresponsalías y remeseros, entre otros.
IMPACTOS POSITIVOS
Al estimular la oferta, los productores demandan bienes intermedios y de
capital, los cuales en parte son importados.
Las remesas tienen una relación muy importante con la integración
monetaria ya que proveen flujos de dólares en efectivo que contribuyen a
mantener la liquidez de la economía en niveles adecuados.
Los flujos de remesas son estables por naturaleza, ya que no responden a
factores que pueden variar súbitamente como en el caso de otros flujos de
capitales que reaccionan a las variaciones en las tasas de interés.
IMPACTOS NEGATIVOS
-
Los
agricultores especializados, tuvieron que emigrar en la búsqueda de nuevas y
mejores fuentes de ingreso, dejando a su progenitora (la tierra) sin sus hijos
predilectos.
- Las nuevas generaciones crea nuevas formas de
vida, culturas, formas de convivencia y en especial la estructura económica de
El salvador se fue modificando, no de forma paulatina sino de forma vertiginosa,
de tal forma que la balanza comercial continuamente va creciendo su déficit.
domingo, 1 de febrero de 2015
Globalizacion y Neoliberalismo
Neoliberalismo y globalización económica
Para los pensadores clásicos del liberalismo económico la idea del bien común era el sustento sobre el que se fincaban sus principios que, pese a todas las críticas que se les puedan hacer, justificaban su orden económico hacia un fin enclavado en la comunidad. Para los neoliberales el carácter de sus principios no está soportado en el mejor orden posible dentro de la sociedad, sino que proyecta una idea de dominio y poder al margen del significado del hombre y sus auténticas aspiraciones de bien común o bien individual, entendido como la idea de felicidad en Aristóteles. Desde esta perspectiva, el neoliberalismo es el testimonio de una serie de premisas económicas de índole global. Es la imagen de un orden global uniforme de acuerdo con una serie de fundamentos profundamente despersonalizados del bien común en las sociedades. En términos generales, las medidas mundializadas impuestas por el FMI y el BM obedecen a una serie de lineamientos consignados en el llamado Consenso de Washington, el cual lo podemos resumir, según la interpretación de Stephany Griffith Jones y Barbara Stallings, de la siguiente manera:
“1) La eliminación de abultados
déficits fiscales, especialmente a través de reducción del gasto público; 2) la
reorientación del gasto público [sobre todo en aquellos sectores más productivos];
3) el establecimiento de una amplia base tributaria con tasas moderadas; 4) la
determinación de las tasas de interés por mecanismos de mercado[...]; 5) el mantenimiento
de un tipo de cambio competitivo, que sea capaz de promover las exportaciones y
lograr balanzas financiables en cuenta corriente; 7) la promoción de inversión
extranjera directa (IED) que proporcione capital, capital laboral y tecnología;
8) la venta de empresas públicas, tanto para reducir la demanda de subsidios
como porque se cree que la propiedad privada es más eficiente; 9) la
desregulación para aumentar la competencia y facilitar la inversión del sector
privado en las actividades y facilitar la incursión del sector privado en las
actividades económicas; 10) garantizar los derechos de propiedad para así
estimular la inversión privada nacional y extranjera.
Los postulados que traza el
Consenso de Washington se refieren a la desregulación en materia financiera,
que provoca que los capitales especulativos tengan mayor libertad de
circulación por todo el mundo sin ninguna restricción; en el mismo sentido, la
desregulación de la inversión productiva significa eliminar los obstáculos
jurídicos que interfieran en la expansión de capitales; así, por ejemplo, se
propone, la flexibilización de las legislaciones laboral y ecológica por citar tan
sólo dos de las más importantes. Asimismo, la eliminación de subsidios a
programas sociales implica una política del Estado tendiente a asignar recursos
a aquellas actividades más rentables y productivas, sin atender los polos de
marginación y miseria.
De la misma manera, el Consenso de
Washington entraña la disminución del burocratismo mediante planes de
privatización, aun de aquellas instituciones estatales tradicionales que
representaban mecanismos de control para atenuar los niveles de desigualdad
social como son la educación, la salud y los programas de pensiones. Por
último, como una prioridad en el mercado mundial, según dicho Consenso, es
necesaria la apertura comercial como un instrumento de competencia entre
empresas, las cuales tendrán en el desarrollo tecnológico y en el eficientismo
las únicas medidas para asegurar el éxito. Como parte del mismo esquema, es
necesario el mantenimiento a la baja de los índices inflacionarios y los
déficits fiscales, así como una política de contracción, en la forma de una
política monetaria restrictiva.
En este sentido, el carácter global
del neoliberalismo se manifiesta mediante la mundialización de las políticas
económicas que salen de la esfera puramente estatal y se convierten en una
herramienta de control político, a través de consideraciones puramente técnicas
de aplicación económica. Estas connotaciones pragmáticas tienen una afectación en
los diversos ámbitos sociales, en los cuales parece dominar un pensamiento
único que les indica el rumbo de sus acciones como lo podemos observar en la
gráfica de la página siguiente:
sábado, 31 de enero de 2015
Enfoques de la Globalizacion
Distintos enfoques sobre la globalización
La noción estándar de la globalización
El término globalización empezó a utilizarse de manera generalizada en la década de 1980, en los medios de comunicación, las universidades y los ámbitos empresarios, cuando las transacciones internacionales, comerciales y financieras, comenzaron a hacerse más rápidas y fáciles, merced a los avances tecnológicos. Por eso el término está asociado a un fuerte aumento de los intercambios internacionales y de la integración de las economías. En esta línea, el FMI da una definición de qué es globalización que goza de generalizada aceptación en los medios de comunicación y académicos. Sostiene que la globalización es un proceso histórico, resultado de la innovación humana y del progreso tecnológico, y se refiere a la creciente integración de las economías alrededor del mundo, particularmente a través del movimiento de bienes, servicios y capitales a través de las fronteras. El FMI agrega que el término a veces también se refiere al movimiento internacional de gente (trabajo) y conocimiento (tecnología). Y que existen dimensiones más amplias de la globalización, que comprenden lo cultural, lo político y lo ambiental (IMF 2008). Esta caracterización a su vez se vincula con una explicación de sus causas. Se sostiene que en la base del proceso están operando las mismas fuerzas que operaron durante siglos a todos los niveles de la actividad humano, impulsando a los seres humanos a viajar e intercambiar. Es la vieja idea de Adam Smith, de la “propensión (de la naturaleza humana) a permutar, cambiar y negociar una cosa por otra”
Las críticas antiglobalistas de izquierda
y derecha
Petras adopta una posición similar, pero en una perspectiva de más largo plazo. Afirma que si bien en los últimos años ha habido un aumento de la circulación y los capitales “están entrando en todas partes”, la “novedad misma de la globalización” debe ser cuestionada, ya que “la circulación y la producción extranacional… tienen una larga historia”
Por otra parte, desde esta postura también se rechaza la idea de que la globalización habría sido beneficiosa para los pueblos. Se sostiene que en realidad está acentuando la explotación, barriendo con las conquistas históricas de las clases trabajadoras de los países adelantados, y que no existe la tan mentada integración de los pueblos. Como afirma Petras (2000), no tiene sentido hablar de la globalización como un proceso de comunicación e integración, ya que solo hay dinamismo en algunas clases y algunas regiones, en tanto que otras están perjudicadas. A lo que debería agregarse que 100 millones de negros e indígenas murieron en el proceso “no como efecto de una integración sino de desintegración”
Una visión alternativa
La explicación que presentamos es alternativa de las anteriores, porque se ubica en las tradiciones de Marx y Engels, y en particular porque tiene como punto de partida la crítica a la dialéctica del capital. Este punto de vista nos lleva a afirmar que la globalización consiste en la extensión planetaria de la relación capital/trabajo, y que como tal, constituye un fenómeno contradictorio (que dará lugar a una perspectiva crítica distinta de la antiglobalizadora de izquierda) y cualitativamente nuevo. Por eso también sostenemos que la globalización no se explica única ni principalmente por la tecnología, como pretende el FMI, sino por el despliegue de las relaciones sociales capitalistas. La tecnología constituye la base material que permite la extensión planetaria del capital, pero no es su causa impulsora.En definitiva, la idea que orienta este análisis es que cuando en la sociedad burguesa domina el capital, éste “debe constituir el punto de partida y el punto de llegada del análisis” (Marx, 1989, t.1, p. 421). Esto se aplica particularmente a la mundialización. Como también sostenía Marx, la tendencia a crear el mercado mundial “está dada directamente en la idea misma del capital” (ídem, p. 360). Es que el fin y la condición para la existencia del capital es la valorización del valor, y esto implica el impulso incesante a ampliar mercados, a subsumir bajo la relación del trabajo asalariado crecientes fuerzas humanas, y a absorber dentro de sí todo lo que le es exterior. La culminación de este proceso es la extensión a escala planetaria del modo de producción capitalista. Es por esta razón que el impulso a la mundialización está condicionado histórica y socialmente.
Así como el capitalismo es el modo de producción que impulsa de la manera más frenética el desarrollo de las fuerzas productivas, también es el que genera el mayor impulso a la expansión planetaria. Por esta razón también, es un error pensar que las razones de la globalización son políticas -ascenso de tal o cual fracción de las clases dominantes de los países centrales, adopción de tal o cual estrategia política, etc.- o coyunturales. Lo cual no significa que las instancias políticas no incidan en los ritmos y en las evoluciones concretas. Por caso, las contradicciones entre las potencias entre 1914 y 1945, y la emergencia de la amenaza del socialismo, explican la contracción del mercado mundial, en particular en la década de los 30. Pero en la medida en que subsiste la relación capitalista, el impulso al desarrollo de las fuerzas productivas, y con él, a la expansión del mercado, termina por imponer sus derechos. Por este motivo, desde esta perspectiva, la crítica de la globalización es interna y consustancial a la crítica de la relación capitalista.
Hegemonia Imperial
Imperio,
hegemonía imperial y orden planetario: algunos elementos de análisis
¿Qué es lo que explica el ascenso histórico de Estados
Unidos hacia la condición de potencia global dominante y hegemónica a partir de
la segunda mitad del siglo XX? Habría
que explorar en las causas del desarrollo económico y tecnológico del
capitalismo durante el siglo XIX y que encuentra su cristalización en
Norteamérica, a lo largo de las dos guerras mundiales del siglo XX: la única
gran potencia que emerge triunfante de ambas guerras es Estados Unidos, incluso
no obstante que la Unión Soviética fue la otra gran vencedora de la Alemania
hitleriana en 1945.
Es posible sustentar la hipótesis de que el ascenso
histórico de Estados Unidos a la condición de potencia dominante durante el
siglo XX, se explica por la expansión del modo de producción capitalista a
escala planetaria, por el uso ostensible y sistemático de la guerra como
instrumento de dominación y de avasallamiento de las potencias que no aceptaran
la hegemonía estadounidense, y por la existencia de una cultura-ideología
liberal-capitalista que otorga sustento ideológico y justificación política a
esta dominación, la que se expande a nivel mundial como parte de una industria
cultural. Según este esquema explicativo
por lo tanto, tres serían las causas fundamentales del ascenso de EE.UU. a la
condición de potencia mundial hegemónica: la expansión económica y tecnológica
capitalista, la acción bélica como herramienta de dominación y la expansión de
una ideología que le da sustento.
¿El mundo ha entrado en una nueva era imperial?
Resulta sintomático constatar que en la discusión teórica e
intelectual que se plantea hoy en las Ciencias Sociales y la Ciencia Política
contemporáneas en particular, no es si estamos asistiendo o no a una nueva era
imperial, sino cuál será la duración de esta dominación. El que Estados Unidos haya ascendido a la
condición de potencia imperial en el mundo actual no está en discusión, es, por
el contrario, un dato histórico y empírico fuera de discusión. Lo que nos parece provechoso analizar es si
acaso ésta dominación, esta hegemonía imperial se está produciendo sin
obstáculos y cuáles son los rasgos característicos de dicha hegemonía imperial.
Para entender este fenómeno necesitamos situarnos
teóricamente en una perspectiva global del orden mundial, y para ello recurriremos
a la noción de "sistema-mundo" para dar cuenta de un orden mundial
articulado sistémicamente en el que se integran actores de distinta jerarquía y
potencia, dentro de estructuras mundiales y/o globales que tienden a
interrelacionarse entre sí. El mundo ha
entrado, también desde el siglo XX, en un modo de organización mundial que
denominamos "sistema-planeta" o "sistema-mundo": es este
modo de organización global el que constituye el trasfondo de la constitución
de un sistema imperial y unipolar de hegemonía.
Tales períodos de hegemonía real, en los que la capacidad de
la potencia hegemónica de imponer su voluntad y su "orden" sobre
otras potencias no se ve sometida a amenazas serias, han sido relativamente
poco duraderos en la historia del sistema-mundo moderno. En mi opinión, se han
dado sólo tres casos: las Provincias Unidas a mediados del siglo XVII, el Reino
Unido en el XIX, y los Estados Unidos a mediados del XX. Sus respectivos
"momentos de hegemonía" entonces, duraron alrededor de veinticinco a
cincuenta años en cada caso.
Al final de cada uno de esos períodos, esto es, cuando la antigua
potencia hegemónica se iba convirtiendo simplemente en una gran potencia entre
otras (incluso si seguía siendo durante algún tiempo la más fuerte desde el
punto de vista militar), el sistema perdía estabilidad y en consecuencia
también perdía legitimación, lo que implica menos paz. En este sentido, el
período actual, que sucede a la hegemonía de los U.S.A., no es esencialmente
distinto a los que siguieron a la hegemonía británica durante el siglo XIX, o a
la holandesa a mediados del XVII.Pero si ésto fuera todo lo que pudiera decirse del período 1990-2025, o 1990-2050, o 1990-?, apenas valdría la pena discutir sobre ello, excepto a lo más como una cuestión de gestión técnica de un orden mundial inestable (que es precisamente como demasiados políticos, diplomáticos, profesores y periodistas lo tratan).
Hay, sin embargo, más, probablemente mucho más, en la
dinámica del próximo medio siglo, poco más o menos, de gran desorden mundial.
Las realidades geopolíticas del sistema interestatal no descansan exclusivamente,
ni siquiera principalmente, sobre el rapport de forces militar entre el
subconjunto privilegiado de Estados soberanos que llamamos grandes potencias
--esos Estados suficientemente grandes y ricos que disponen de ingresos que les
permiten desarrollar una capacidad militar seria. En primer lugar, sólo algunos Estados son suficientemente
ricos como para disponer de tal base recaudatoria, siendo esa riqueza más la
fuente que la consecuencia de su fuerza militar, aunque evidentemente ese
proceso se retroalimente. Y la riqueza de esos Estados con respecto a la de
otros depende tanto de su tamaño como de la división del trabajo en la
economía-mundo capitalista.
La economía-mundo capitalista es un sistema que implica una
desigualdad jerárquica de la distribución basada en la concentración de ciertos
tipos de producción (relativamente monopolizada, y por tanto con una elevada
tasa de beneficio) en ciertas zonas limitadas, que se convierten así en
atractores de la mayor acumulación de capital. Esa concentración permite el
reforzamiento de las estructuras estatales, que a su vez tratan de garantizar
la supervivencia de esos monopolios relativos. Pero como los monopolios son de
por sí frágiles, se ha ido produciendo una constante, discontinua y limitada pero
significativa relocalización de esos lugares de concentración a lo largo de
toda la historia del sistema-mundo moderno.
Introducción a la Globalizacion Economica
INTRODUCCIÓN A LA GLOBALIZACION ECONÓMICA
La globalización o mundialización es un proceso económico,
tecnológico, social y cultural a escala planetaria que consiste en la creciente
comunicación e interdependencia entre los distintos países del mundo uniendo
sus mercados, sociedades y culturas, a través de una serie de transformaciones
sociales, económicas y políticas que les dan un carácter global. La
globalización es a menudo identificada como un proceso dinámico producido
principalmente por las sociedades que viven bajo el capitalismo democrático o
la democracia liberal, y que han abierto sus puertas a la revolución
informática, llegando a un nivel considerable de liberalización y
democratización en su cultura política, en su ordenamiento jurídico y económico
nacional, y en sus relaciones internacionales.
Este proceso originado en la Civilización occidental y que se ha expandido alrededor del mundo en las últimas décadas de la Edad Contemporánea (segunda mitad del siglo XX) recibe su mayor impulso con la caída del comunismo y el fin de la Guerra Fría, y continúa en el siglo XXI. Se caracteriza en la economía por la integración de las economías locales a una economía de mercado mundial donde los modos de producción y los movimientos de capital se configuran a escala planetaria (Nueva Economía) cobrando mayor importancia el rol de las empresas multinacionales y la libre circulación de capitales junto con la implantación definitiva de la sociedad de consumo. El ordenamiento jurídico
también siente los efectos de la globalización y se ve en
la necesidad de uniformizar y simplificar procedimientos y regulaciones
nacionales e internacionales con el fin de mejorar las condiciones de
competitividad y seguridad jurídica, además de universalizar el reconocimiento
de los derechos fundamentales de ciudadanía. En la cultura se caracteriza por
un proceso que interrelaciona las sociedades y culturas locales en una cultura
global (aldea global), al respecto existe divergencia de criterios sobre si se
trata de un fenómeno de asimilación occidental o de fusión multicultural. En lo
tecnológico la globalización depende de los avances en la conectividad humana
(transporte y telecomunicaciones) facilitando la libre circulación de personas
y la masificación de las TICs y el Internet. En el plano ideológico los credos
y valores colectivistas y tradicionalistas causan desinterés generalizado y van
perdiendo terreno ante el individualismo y el cosmopolitismo de la sociedad
abierta. Los medios de comunicación clásicos, en especial la prensa escrita,
pierden su influencia social (cuarto poder) frente a la producción colaborativa
de información de la Web 2.0 (quinto poder).
Mientras tanto en la política los gobiernos van perdiendo
atribuciones en algunos ámbitos que son tomados por la sociedad civil en un
fenómeno que se ha denominado sociedad red, el activismo cada vez más gira en
torno a movimientos sociales y las redes sociales mientras los partidos
políticos pierden su popularidad de antaño, se ha extendido la transición a la
democracia contra los regímenes despóticos, y en políticas públicas destacan
los esfuerzos para la transición al capitalismo en algunas de las antiguas
economías dirigidas y la transición del feudalismo al capitalismo en economías
subdesarrolladas de algunos países aunque con distintos grados de éxito. Geopolíticamente
el mundo se debate entre la unipolaridad de la superpotencia estadounidense y
el surgimiento de nuevas potencias regionales, y en relaciones internacionales
el multilateralismo y el poder blando se vuelven los mecanismos más aceptados
por la comunidad internacional.La sociedad civil también toma protagonismo en el debate internacional a través de ONGs internacionales de derechos humanos que monitorean la actividad interna o externa de los Estados. En el ámbito militar surgen conflictos entre organizaciones armadas no-estatales (y transnacionales en muchos casos) y los ejércitos estatales (guerra contra el terrorismo, guerra contra el narcotráfico, etc), mientras las potencias que realizan intervenciones militares a otros países (usualmente a los considerados como Estado fallido) procuran ganarse a la opinión pública interna y mundial al formar coaliciones multinacionales y alegando el combate a alguna amenaza de seguridad no sin amplios debates sobre la legitimidad de los conceptos de guerra preventiva e intervención humanitaria frente al principio de no intervención y de oposición a las guerras.
La valoración positiva o negativa de este fenómeno, o la
inclusión de definiciones alternas o características adicionales para resaltar
la inclusión de algún juicio de valor, pueden variar según la ideología del
interlocutor. Esto porque el fenómeno globalizador ha despertado gran
entusiasmo en algunos sectores, mientras en otros ha despertado un profundo
rechazo (antiglobalización), habiendo también posturas eclécticas y moderadas.
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